Pues sí, llega el bajón, las ganas de no hacer nada, la indefensión más absoluta y todo porque tenemos un sistema de justicia que mira por las mujeres maltratadas, por las que fingen serlo, por las que quieren llamar la atención a toda costa... mira por todas ellas, pero por quien menos mira es por los menores que conviven con ellas. Aguantando todo tipo de alienaciones: que si tu padre es malo (eso es lo más suave que les suelen decir), que si te abandonó, que si se ha casado con una bruja que te va a envenenar la comida, que si tienen otro hijo a ti te dejarán de querer, que si, que si, que si... que si dejaseis de comerles el coco a los menores, miraseis más por ellos, cierto tipo de conductas luego no aparecerían.
Y claro, como estamos hablando de mujeres despechadas, que solo piensan en sí mismas, y que para ellas el fin siempre justifica los medios... pues si se llevan la salud mental, emocional y por que no, hasta física de los menores, pues todo habrá valido la pena si con ello han desgraciado la vida de su ex. Jolin, que asco, paso de pertenecer a este colectivo... a claro!, es que a mí me toca estar en el bando contrario, en el de la vituperada, odiada segunda esposa y como no peor madrastra (no te dijo lo que les revienta a todas esas saber que hay por hay mujeres estupendas que de madrastras nada, sino más bien "hadas del azúcar" para los desvalidos exmaridos y para los pisoteados menores).

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